Conociéndonos en persona: Pop ups y mercadillos

Conociéndonos en persona: Pop ups y mercadillos

Hay algo que no se puede replicar en una pantalla: ese momento en el que un bolso pasa de “me gusta” a “me lo llevo”. Por eso nos encanta participar en pop ups y mercadillos. No solo porque podamos enseñar Mar de Pitas en directo, sino porque son la mejor excusa para conocernos en persona, ponerle voz a la marca y encontrarnos con vosotras —con quienes apostáis por lo artesanal, por lo hecho con calma y por las piezas con alma.

Estos encuentros tienen algo especial. Compartimos espacio con otras marcas pequeñas que trabajan desde el mimo, los buenos acabados y la intención. Marcas con las que coincidimos en lo importante: el amor por lo artesanal, por lo bien hecho, por la calidad que se nota en los detalles. Y en medio de ese ambiente, ocurre lo mejor: las conversaciones. Las de verdad.

Porque cuando estás delante de un bolso, todo cambia. Puedes tocar el tejido, notar su textura, ver cómo cae, cómo se adapta al cuerpo, cómo acompaña un look. Y también hablar de lo práctico: “quiero algo ligero”, “que me quepa todo”, “que sea cómodo para diario pero tenga ese toque especial”. Ahí es donde Mar de Pitas cobra vida: cuando un Poniente se cuelga al hombro y de repente encaja, cuando una Zahara se prueba en la mano y se convierte en plan, cuando alguien duda entre un terciopelo y un cuadro y acaba eligiendo el que más se parece a su manera de vivir.

En 2025 tuvimos la suerte de vivir varios de esos momentos en ruta. Zaragoza fue una de las paradas más bonitas del año: estuvimos allí dos veces, del 10 al 13 de abril y del 5 al 8 de junio, y en ambas sentimos esa energía que tienen las ciudades cuando te reciben con curiosidad y ganas de descubrir. Fueron días de enseñar tejidos, de compartir historias, de ver cómo cada bolso encontraba a su persona con una naturalidad preciosa.

En octubre, del 3 al 5, viajamos a Valladolid para participar en el Sunday Market, en el Círculo de Recreo. Fue de esos planes que se sienten redondos: marcas con mucho gusto, un ambiente cuidado y esa sensación de estar en un lugar donde todo tiene intención, desde lo que se crea hasta cómo se presenta.

Y en diciembre, del 12 al 14, cerramos el año en Logroño, en el Círculo Logroñés. Con la Navidad ya asomando, fue especialmente emocionante ver cómo muchos bolsos se convertían en regalo —y también en autorregalo, que nos parece igual de importante—. Porque al final un bolso acompaña: guarda lo necesario, organiza, calma, y a la vez tiene esa capacidad de transformar un look sin que resulte frívolo. Es útil, sí. Pero también habla de ti.

Lo que nos llevamos de cada pop up no son solo las fechas y las ciudades. Es el encuentro. Veros en persona, escucharos, entender cómo vivís y qué buscáis. Sentir que, aunque nos conozcamos por Instagram, hay un vínculo que se hace más real cuando te saludas frente a frente, cuando tocas un tejido y dices “esto lo necesitaba”.

Y por eso repetimos. Porque estos espacios nos inspiran, nos empujan a seguir creando y nos recuerdan que lo artesanal es, en el fondo, algo muy humano: manos, tiempo, historias y un poquito de ilusión compartida.

Si este año volvemos a tu ciudad, nos encantará que te pases a saludarnos, a probar modelos, a tocar telas y a elegir con calma. Y si todavía no hemos estado cerca… quién sabe. Nos encanta mover Mar de Pitas y encontrarnos donde tenga sentido.

Artículos recientes

Cabo de Gata: Un nuevo modelo al que siempre volver
Cabo de Gata: Un nuevo modelo al que siempre volver

Cabo de Gata es uno de los modelos más especiales...

Todo empieza en las manos
Todo empieza en las manos

Mar de Pitas es una marca de bolsos artesanales hechos...